El domingo 11 de diciembre en el Hotel Isla de Mallorca de la capital balear tuvimos el placer de asistir al seminario sobre “La vida emocional de los Perros” impartido por Turid Rugaas.

El origen noruego (y por tanto presunta y tópicamente “frio”) de esta maravillosa mujer contrasta con la calidez del ambiente creado en las horas compartidas con ella. Después de una primera introducción neurofisiológica y no sin divertidas invitaciones al uso y disfrute de nuestra “supuesta” capacidad intelectual (que parecemos usar más bien poco), Turid nos llevó a reflexionar. Con dulzura y seguridad nos ayudó a reencontrarnos con esas intuiciones y sentido común que la mala praxis en la supuesta educación canina mal entendida intenta distorsionar. No somos pocos los que en un momento de intimidad con nuestro perro hemos dudado de si esos conceptos basados en los tirones de correa, las órdenes repetitivas, las restricciones de movimiento eran lo mejor para ellos o en realidad para el humano prepotente e inseguro que llevamos dentro. Compartiendo un sistema límbico similar, un rango de emociones parecido, conociendo las particularidades de sus sentidos: ¿por qué persistir erróneamente en técnicas de dominancia, de segregación, de hipercontrol, de confinamiento?

Los perros necesitan tener un sitio cálido, seco, tranquilo, si es su gusto hasta elevado, para poder dormir incluyendo la fase REM (estas por cierto no son condiciones que se den en muchos centros de acogida, como el de Barcelona por ejemplo). Los perros necesitan contacto con otros perros, necesitan ser “leídos” en su particular, ancestral y maravilloso idioma. Los perros no quieren ser abrazados (una “manía” que la propia Turid “sufre” repetidamente en su persona cuando viene por estas latitudes) ni tampoco obedecer órdenes ilógicas que tienen mas que ver con nuestras neurosis que con las necesidades reales. Necesitan comida sabrosa, variada y si es posible casera ya que tenemos tendencia a abusar de piensos simplemente porque nos resulta “cómodo”. Agua fresca y paseos tranquilos donde olisquear a placer. Negarles el uso de los sentidos así como inundárselos es torturarles. Exponerles a situaciones abrumadoras o deprivarles de estímulos es maltratarlos. Con los niños pequeños hay que tener un cuidado extremo: nunca dejarlos a solas con un cachorro o con un perro desconocido sin la supervisión de un adulto (básicamente por el bienestar y la seguridad… del perro). No usar collares de ningún tipo (desde luego NUNCA collares de ahogo o castigo), siempre que sea posible ¡¡arneses confortables por favor!!

Nos sorprendió la paciencia y frescura usadas por Turid después de mas de dos décadas explicando por el planeta las señales de calma. Este es el idioma perfecto con el que los perros se muestran respetuosos y cordiales con sus congéneres y con nosotros. Esos lamidos de trufa, bostezos, desvíos de mirada, de cabeza, de cuerpo, de trayectoria o de tarea, esos gestos y expresiones que se han desatendido o malentendido tantas veces por nuestra parte son parte de un lenguaje que descifrado e incorporado mejora las relaciones con nuestros queridos amigos.

A la sesión asistieron los nuevos educadores que han seguido la formación de año y medio con Turid Rugaas: esa es una maravillosa noticia ya que la fidelidad a la filosofía de esta sabia, entrañable y consistente maestra noruega proporciona a los perros una mayor comprensión, libertad y por tanto felicidad. Aún hay plazas para los talleres sobre perros de perrera que hará próximamente en Fuenlabrada de la Mano de Educandog. Si no podeis ir, de nuevo recomendamos hacerse con los libros de Turid sobre las señales de calma o el de Margarida Truyols “Turid el hada de los perros”, en el que Turid aparece como el hada que es realmente. Leerlos es un primer consuelo si no has podido ir. Si os gustan los perros no perdáis la oportunidad de conocer a Turid, ellos os lo agradecerán.
Solo queda mencionar que nos animamos a viajar a verla gracias a la información facilitada por Udols (a quienes aprovechamos para felicitar por su grandísima labor y desear suerte en sus futuros proyectos… shhh, secreto…), el testimonio y el “gusanillo” que nos ha metido en el cuerpo Nicolás Planterose y el empujoncito de Carles Gomà. Gracias a todos. Ha valido mucho la pena.

¡Hasta pronto Turid!

Fuente: www.futuranimal.org

“La vida emocional de los perros”

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